Mostrando entradas con la etiqueta TRIBUNA LIBRE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TRIBUNA LIBRE. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de diciembre de 2019

DEL CONFESIONARIO AL FACEBOOK. Por Alonso Martos.

<<Que no pase un día sin que des tu opinión de mierda     
Que no pase un día sin que cuentes tus miserias (…)
 
Todo lo que piensas es importante
Mejor que lo sueltes cuanto antes>>.
 (Los Punsetes:"Opinión de mierda").


Hasta hace menos de un siglo, la moral pública y el control ideológico estaba, en buena medida, en manos de la Iglesia. Los clérigos manipulaban nuestros miedos y temores mostrándonos, en una mano, el palo del fuego infernal al que nos abocaba el camino del pecado y, en la otra, la zanahoria de la eterna salvación, si obedecíamos sus mandamientos sin rechistar.

Servíanse del poderoso instrumento del confesionario donde, tras el preceptivo "Ave María Purísima" de la presentación, el apenado pecador abría el pesado saco de la mala conciencia y abocaba los pecados cometidos de palabra, obra o pensamiento. Porque, claro, no sólo era pecado robar un saco de naranjas sino que también lo era tener pensamientos y deseos impuros. Pensamientos y deseos que en lo tocante al sexo eran especialmente graves. ¡Como si fuera tan fácil ponerle puertas al campo del deseo carnal! La represión sexual suele encontrar siempre alguna rendija por donde alumbrar la incontenible lascivia, haciendo que la vista se desvíe hacia alguna/o "irresistible prójima/o".

El sacerdote tampoco se olvidaba de recordarnos en román paladino que "el pito no se toca" por aquello de que "los tocamientos impuros nos dejarían ciegos". Y tras alguna que otra advertencia, nos imponía la penitencia: con tres padrenuestros y un avemaría quedaríamos más limpios que un jaspe; la absolución llegaba acompañada de un ininteligible latinajo y ... "vuelta la burra al trigo". Hasta la próxima.

En esas estábamos cuando, los poderes encargados de procurarnos el opio adormecedor, se sacaron de la manga las llamadas redes sociales asociadas a Internet. Ahora, las personas descargamos nuestra conciencia y expresamos nuestros pesares en Facebook, dejando al margen las estructuras o grupos sociales culpables de nuestras penas. Es un desvío de la queja hacia la nada, un cómodo "activismo de sofá" que nos permite, desde el salón de nuestra casa y mientras tomamos un aperitivo, "salvar" a todo tipo de minorías oprimidas, oponernos a la guerra o defender a los animales.

Y no sólo eso, las redes sociales son el mejor exponente del chafarderío global: ahora, lo mismo puedes entristecerte porque la mascota de un amigo australiano tiene "síntomas depresivos" que saltar de alegría porque la vecina del quinto está enamorada; igual conoces lo que ha desayunado fulanito, que las vacaciones de menganita en el Caribe. 

Menudo chollo para esos alcaldes que cada vez que un albañil coloca una baldosa, hacen la oportuna foto y la publican para que veamos lo mucho que hacen por su pueblo. Lo que no harán pública, seguramente, será su nómina, pero lo demás... ¡Todo nos llega por Facebook!

No niego que Twitter, Facebook o Istagram tengan repercusiones positivas en nuestras vidas o supongan un adelanto para la civilización, pero tampoco puede evitarse, como afirma Umberto Eco, que "legiones de imbéciles" tengan/tengamos derecho a la palabra. Y aquí es donde dan ganas de parafrasear a Nietzsche para decir aquello de que "los débiles deben sucumbir" o dar vivas al "superhombre".

En estas plataformas, la mentira, la media verdad o la boutade demagógica se propagan a una velocidad casi imposible de contrarrestar. Facebook dispone de nuestras conversaciones por Messenger o Watsapp, de nuestras fotos, de los textos que publicamos o de nuestra información confidencial. Cada vez quedan menos áreas de privacidad. Entonces, si la información es poder, ¿Quién tiene el poder real?

Abro mi página de Facebook y lo primero que me encuentro es la más cruda expresión del descaro cibernético en forma de interrogante: <<¿Qué estás pensando, Alonso?>> ¿Queee ... qué estoy pensando? Pues en subirme a la terraza de un rascacielos y, desde allí, dejar caer libremente a mi ordenador y cuando lo vea en el suelo, hecho añicos, le diré que esto le pasa por su desvergüenza haciendo preguntas inconvenientes. Pero claro ... y entonces...¿Dónde leo los periódicos?...¿Quién me avisa de los cumpleaños de los amigos?...¿Cómo me entero - según Manuel Vicent - del <<exabrupto que suelta un personaje ilustre o de la idiotez que emite en una tertulia el pelanas más inane>>? En definitiva, ¿Dónde voy yo a expresar mi <<opinión de mierda>>?

En fin, casi dan ganas de volver al confesionario y, como dice el Roto, soltar a bocajarro: - <<los tiempos han cambiado, padre; vengo a escuchar sus pecados>>. Sí, los tiempos han cambiado: acabo de leer en Facebook que <<cuando el teléfono estaba atado a un cable, éramos más libres; ahora que está libre, nosotros estamos atados a él>>. ¡Qué cosas!

miércoles, 6 de diciembre de 2017

SOCIALISTAS DEL "PLANETA JUN": PEDRO Y LA PLURINACIÓN. Por Alonso Martos.

<<Primero se hizo compatible ser de izquierdas y ser nacionalista.
Después se hizo obligatorio.
A continuación declararse no nacionalista se convirtió en la prueba de que uno era de derechas.
Y en gradual abaratamiento y envilecimiento de las palabras, bastó sugerir educadamente alguna objeción al nacionalismo, ya hegemónico, para que a uno lo llamaran facha o fascista>>. (A. Muñoz Molina).
 
 
En España, en el ámbito de la promoción y el ascenso social, se ha roto la cadena del mérito y la capacidad, sustituyéndola por la de la mediocridad. Hoy no se tiene en cuenta la valía personal y esto nos puede costar muy caro. 
 
A veces, tengo la sensación de que los partidos políticos son perfectas máquinas de selección de ineptos y mediocres. Funcionan como potentes imanes que repelen la inteligencia, el saber y la cultura, convirtiéndose en agencias de colocación de todo tipo de vividores y mamandurrias, que sólo aspiran a chupar de la teta pública.

Pues bien, bajo el lema <<Somos la izquierda>> el PSOE ha elegido a Pedro Sánchez como Secretario General. Sorprende la insistencia en recordarnos que son la izquierda. Y es que s
ospecho de los que tienen que grabarse en la frente las virtudes que poseen, porque no deben ser fácilmente reconocibles por los demás:  Imagino a Picio exhibiendo el lema "soy guapo". Lo dice el profesor Félix Ovejero: "La virtud no hace ruido".
 
Es el socialismo del "Planeta Jun"(1), un socialismo de "recogefirmas", que tiene como base ideológica el "noesnoísmo" - "no es no a la derecha" -  y cuyo pensamiento parece haber salido más de "posaderas poltroniles" que de cerebros bien encofrados por provechosos libros.

Pero... de verdad, ¿"Somos la izquierda"? Veamos:
Para justificar su no a Rajoy, decían los “pedrosanchistas” que el PP debía formar gobierno pactando con sus afines y correligionarios de la derecha; o sea, con Coalición Canaria, CiU y PNV. Pero hete aquí la paradoja de que quien ha pactado con el PNV ha sido el PSOE. ¿Será por afinidad ideológica? ¿Acaso esta derecha nacionalista es de las “buenas”?

Pues no, amigos, esta derecha es la más conservadora y reaccionaria del espectro político español; una ideología supremacista y xenófoba basada en el carlismo y el tradicionalismo, cuya razón de ser radica en el mantenimiento del privilegio y la desigualdad entre los ciudadanos españoles. Un privilegio que conlleva que esta Comunidad Autónoma, una de las más ricas y con superávit fiscal, no aporte ni un céntimo a la solidaridad interterritorial. Así, para cualquier prestación social, un vasco dispone del doble de financiación pública que un habitante de las comunidades autónomas de régimen común. Dice Fernando Savater que <<tanto el nacionalismo vasco como el catalán son en realidad una rebelión de los ricos contra los pobres y, lo más increíble es que se venda como un proyecto de izquierdas>>. Sí señor: es increíble que "la llamada izquierda" haya comprado el relato nacionalista.

¿Cómo es posible que los privilegios, la desigualdad - más bien la inequidad - y la insolidaridad entre españoles no repugnen a la ética socialista? ¿Dónde están los socialistas del “no es no a la derecha”? Aplaudiendo el pacto. ¡Viva la coherencia! Esto sí le parece bien a Idoia Mendía; aquí hay consejerías y sillones, que es lo más importante para los que piensan con las posaderas. También lo aprueba Miquel Iceta, ese “monaguillo del nacionalismo catalán” y héroe de la resistencia del "no es no" a Rajoy.

 Y por si esto fuera poco, nos viene Pedro Sánchez con el carricoche de la plurinacionalidad. He aquí el parto de la burra: <<la plurinación>>. Ahora vamos a resolver definitivamente el "problema territorial" de "este país de naciones". ¿Cómo no se nos había ocurrido antes? Ha tenido que venir un "pluricerebro" para dar con la solución.

Pues bien, como una nación es un "sentimiento" - un frenesí, un sueño..., que diría el poeta - ahora vamos a sembrar España de naciones, nacioncillas, nacioncetas y nacionzucas que, a su vez, también serán plurinacionales en tanto que habrá sentimientos diversos. Así, podremos decir que Cataluña también es plurinacional porque una parte de sus habitantes se sienten catalanes, otra españoles y no faltarán los que se sientan andaluces, extremeños, etc. Hasta <<el Barça es una nación que representa a Cataluña>>, según Neymar, otro que piensa con los pies y, por tanto, es toda una autoridad en la materia.

¿Como resolveremos, pues, el misterio de la "Santísima Plurinacionalidad"? El Sr Sánchez lo tiene claro: Varias "naciones culturales" en una sola "nación soberana". Pero... ¿Cuántas naciones?: Un número indeterminado; depende de los sentimientos de la gente. Podremos tener la nación gitana, la rociera... sin olvidar la nación madrileña (2), lo cual conllevará que la nación plurinacional tenga como capital a otra nación, presumiblemente tan plurinacional como la primera. Y puede que tengamos hasta una "neción" o nación de los necios. Pero no hay que alarmarse: "Todas las naciones son España", según el genio de las Ciencias Políticas.(3) Esto es: La España de las Españas. ¿Lo veis? Aunque con esfuerzo, también hemos conseguido que para el burro.

Empieza la fiesta, amigos. Abramos el baile con el pasodoble titulado "España pluri": <<Entre naciones, nacionalidades y regiones, nació esta España, esta España Pluri>>. Ahora vamos a registrar la "pluridiversidad", busquemos las diferencias y dejemos constancia de ellas en los respectivos estatutos. Reconozcamos los hechos diferenciales, las singularidades y particularidades; dejemos claro que  mi patio es tan particular que NO llueve como en todos los demás; que el "Nosotros" nunca será igual que el "Ellos" ¡No faltaría más! ¿Cómo nos vamos a parecer a esos castellanos fachas, paletos y atrasados? Esto no es un país - ¡Qué vulgaridad! - : es un "pluripaís", donde cualquier "plurianalfabeto" puede llegar a presidirlo.

Ahora podremos contentar, por ejemplo, a los independentistas andaluces, cuyo representante está entre Chiquito de la Calzada y el Risitas, aunque más gracioso que ellos: No hay más que oír lo que dice y se partirán de risa. Quedará clarito que Andalucía es diferente; tan diferente que es la nación con más paro, más pobreza, más abandono escolar, peores resultados en educación... Quedará clarito  que "somos del sur" como María del Monte, con muchas sevillanas, copla, romerías, procesiones, toros para todos... y, sobre todo, ha de quedar meridianamente claro que los andaluces somos los más graciosos y chistosos de la plurinación.

 
Pero ... - ¡Ay ese "pero" aguafiestas! - ¿Contentaremos a los nacionalistas catalanes? No, eso es harina de otro costal. Al nacionalismo no se le contenta con la plurinacionalidad. Al niño que llora porque quiere un juguete no se le satisface con un caramelo: sólo cesará el llanto si le compramos el juguete, y ese juguete es la independencia de hecho - como en el País Vasco - o de derecho como ahora pretenden.

Habrá que reconocer que son una nación; habrá que concederles un trato fiscal similar al vasco o al navarro, habrá que blindarle las competencias para que puedan hacer y deshacer lo que les plazca en "su masía" y , sobre todo, habrá que reconocer que ellos son Dinamarca y nosotros el Magreb, como afirma el alcalde "socialista" de Blanes.

No obstante, si se llegara a la situación absurda - pero probable -  de que todas las Comunidades Autónomas se "sintieran" naciones, nos encontraríamos en el punto de partida, porque los nacionalistas no aceptarían la "uniformización"; ya que dicha uniformización tendría el inconveniente - según Jordi Pujol - de que los catalanes no vieran reconocida su diferencia.

Así que para ese viaje no hacían falta alforjas, ni plurinaciones, D. Pedro. Aceptar la plurinacionalidad para contentar al nacionalismo es un error y una manera de legitimarlo. Su ocurrencia << es imposible de defender desde la igualdad, tan sólo aspira a contentar a los nacionalistas comprándoles su chatarra conceptual. Un modo, otro más, de aceptar sus ficciones >>. (4)

¿"Somos la izquierda", pues? Uno no es lo que dice ser, sino lo que hace; esto es: gobernar con la derecha reaccionaria vasca, votar a favor de un cupo injusto e insolidario ... Apoyar la inmersión lingüística "obligatoria" en catalán (5), mientras muchos de sus dirigentes llevan a sus hijos a colegios privados donde se imparten las clases en castellano, inglés, francés o alemán. Por cierto, ¿Alguno de estos dirigentes "mesetarios" ha aprendido catalán para dar ejemplo? ¿Acaso alguno ha enviado a sus hijos a estudiar a Cataluña para que saboree las mieles del bilingüismo? No; ellos los mandan a colegios británicos, suizos, canadienses...¡Hipócritas!

Y no hablemos de la "otra izquierda", esa que grita "Visca Catalunya lliure i sobirana"; esa que no es independentista pero vota sí a la independencia...¡En fin!

¡Ay la izquierda! Hay una izquierda traidora a la clase obrera y a su causa, siempre dispuesta a ser la "chacha" del amo de la fábrica, sirvienta rastrera de una burguesía corrupta, "carlistona" y reaccionaria, defensora de la insolidaridad y la injusticia ... Una izquierda acomplejada y analfabeta que ha asumido los postulados del nacionalismo, abandonando a las clases populares y poniéndoselas en bandeja a esa derecha a la que "dicen" oponerse.

Sí, Sr Sánchez, con su "nación de naciones" usted está haciendo el caldo gordo a los que llaman fascista a Serrat y reciben  a Otegi como a un héroe. Con sus ocurrencias, se muestra como un político inconsistente y ambicioso; un líder líquido con tantas formas como los distintos recipientes que lo contienen; un "vendesábanas" para fantasmas cuya única obsesión es que la actividad política le resuelva la vida, como a otros socialistas zapateriles que viven como marajás gracias a ella, por no servir para otra cosa.

Pero no es esto lo peor: << Ciertamente, lo más inquietante del PSOE es lo que está por debajo de Pedro Sánchez >>.(6) Porque aunque en sus filas encontremos auténticos socialistas, de palabra y obra, éstos no suelen llegar muy lejos en el partido. Más bien serán otros los que escalen hacia puestos decisivos: todos esos infiltrados que no conocen el significado de la palabra socialismo; un hatajo de personajes  arribistas, mediocres y oportunistas, gentes ineptas, sin formación, ni oficio ni beneficio que acuden a la política para medrar fácilmente; gentes que no tienen más meta que figurar en cualquier lista electoral que los conduzca a la teta pública.  

En Cataluña está lleno de "filonacionalistas" cuando no de nacionalistas abierta y descaradamente, que le han hecho perder su base obrera en el cinturón industrial (el llamado cinturón rojo); en Andalucía abundan los capillitas "socialistos" y neocaciques que fomentan el voto cautivo y actúan con las mismas pautas de la derecha de toda la vida: enchufismo, nepotismo, corrupción, mercadeo de votos... Su cerebro se ha bajado a las posaderas y sólo piensan en el sillón de los miles de euros que les resuelva la vida... Suma y sigue.

Pues no, señores; esto no es admisible desde la izquierda. El PSOE, en lugar de situarse en el campo teórico del nacionalismo discutiendo sobre identidades, singularidades y esencias nacionales, debe posicionarse en el eje de los derechos y las libertades.

 En definitiva, el PSOE tiene que ser socialista – porque el socialismo es una forma de humanismo que defiende la igualdad, la libertad, la solidaridad y la justicia social -; tiene que ser obrero – estar, preferentemente, al lado de los más desfavorecidos – y tiene que ser español – mantener el mismo discurso en todas las comunidades autónomas, siendo coherente y fiel a su base ideológica – olvidándose del federalismo asimétrico y de la "nación de naciones" -. Aquí el brasero no puede calentar más a unos que a otros. En definitiva, tiene que ser el garante de que se cumplan los principios programáticos de nuestra Constitución para que el Estado sea “realmente” Democrático, Social y de Derecho.

Y si se propone una reforma constitucional, que sea para profundizar en la igualdad de todos los españoles, suprimiendo privilegios forales o supuestos derechos históricos, que en una sociedad moderna y europea suponen un anacronismo inaceptable para un verdadero socialista. ¡Huyamos del jardín de las naciones, que son debates identitarios que deberían estar en las antípodas del ideario socialista! ¡Dejemos de soñar con patrias imaginarias que sólo reivindican quienes viven de las banderas y a los que poco importa los problemas reales de la gente! ¡Basta ya de buscar diferencias entre comunidades para justificar privilegios y desigualdades entre ciudadanos! Porque como dijo G. K. Chesterton, el primer principio de la democracia y "lo esencial en los hombres es lo que tienen en común y no lo que los separa".
 
Para concluir, cabe afirmar que,  si <<Somos la izquierda>>, hay que aprovechar esta situación de crisis para regenerarse: hay que sacar la escoba y hacer una buena limpieza. Hay que dejar de meterse en la cama con quien sea – populistas, nacionalistas, etc – con tal de ocupar las poltronas, porque dice el refrán castellano que “dos que duermen en un colchón se vuelven de la misma condición”. Y si la derecha y la izquierda son de la misma condición habrá PP para rato, precisamente favorecido por los del "no es no a Rajoy".
¡Paradojas de la vida!
___________________________________________

 
(1) Jun es un bonito pueblo granadino, gobernado por un socialista "recogefirmas"  a favor de Pedro Sánchez, que andaba mostrando las cajas que, supuestamente, las contenían pero que se evaporaban a la hora de cuantificarlas públicamente.

(2) “Si el Estado es plurinacional, como nosotros defendemos, que Madrid sea una nación dentro del Estado español”, dijo el dirigente socialista José Manuel Franco.

(3) Pedro Sánchez, tras ser preguntado por cuántas naciones tiene España: "Todas las naciones son España".

He aquí una acertada reflexión, cuyo autor desconozco:
 <<Fundar a estas alturas una “nación”, con todos los elementos explosivos que anidan en este concepto, en un “sentimiento” es jugar con fuego, precisamente con el fuego inextinguible, perturbador, impetuoso y, al cabo, violento de la reivindicación nacionalista. Porque sentimientos los tenemos todos y por ello sentimientos de pertenecer a una nación cultural específica, intransferible, henchidas de héroes, de santos, de batallas y empeños gloriosos, de dioses y de tumbas, anidan en todos los rincones de la geografía peninsular: en maragatos, cacereños, cartageneros, turolenses, segovianos y por ahí seguido.
Por todo ello causa estupor comprobar cómo, entre nosotros, un partido serio como el PSOE despliega las banderas de las naciones culturales, o se mantienen las invocaciones a fueros y leyes viejas o se sueña con competencias blindadas y otras extravagancias que deberían colgar exangües en el armario más desvencijado de nuestro desván. Allí donde dormitan las fábulas>>.
 

(4) Félix Ovejero: "No más ocurrencias, por favor".(El País, 5 - 6 - 2017).

(5) No estoy en contra de la inmersión lingüística -es más, creo que es un buen método para aprender idiomas -, pero sí me opongo a su obligatoriedad.

(6) Arcadi Espada: "La enterada". (El Mundo, 30 - 11 - 2017).

martes, 22 de noviembre de 2016

"¿RAZAS SUPERIORES?" Por Alonso Martos.


Decía Sabino Arana, el padre del nacionalismo vasco y fundador del PNV, que " la raza vasca es superior en todo a la raza española". Y debe de ser verdad a tenor de lo que es capaz de hacer - o decir - un vasco y más aún, si es de Bilbao. Fíjense, apenas hace dos meses que Arnaldo Otegi se postulaba como candidato a lehendakari y, ante las advertencias judiciales referidas a su inhabilitación para cargo público, respondía que "no va haber tribunal, ni Estado, ni Guardia Civil, ni Ejército español que vayan a impedir que concurra como candidato en los comicios autonómicos del próximo 25 de septiembre". He aquí un auténtico vasco, un tío macho, que diría el vulgo. Sin embargo han pasado los comicios ...¿Y?...¡Ni mu! 
Ya veía yo al gobierno español pidiendo ayuda a las fuerzas aliadas de la OTAN para frenar a "superman" y resulta que se ha comportado como uno de esos españolitos "degenerados, afeminados e inferiores", que dijera Arana. ¿Nos habrán dado "español por vasco"? Tendremos que mirar si  su sangre posee el factor Rh negativo. A ver si ahora vamos a tener que darle la razón a Franco cuando decía que los vascos eran los españoles más puros y auténticos.
¿Este "matasiete" es el que va a liberar a la nación vasca de la opresión del imperialismo español? No le arriendo la ganancia.

Pero en esto de la superioridad racial, los nacionalistas vascos no están solos; recordemos las afirmaciones de Heribert Barrera(1) sobre los negros o las de Jordi Pujol(2) acerca de los andaluces. También el líder de ERC, Oriol Junqueras, afirma que los catalanes "comparten más ADN con los franceses que con los españoles". No sabemos si con ello quiere resaltar la diferencia y superioridad  de los catalanes o, simplemente, trata de "presumir de su parecido con Alain Delon", como he leído en algún artículo periodístico. 

Y es que, de vez en cuando, a los nacionalistas catalanes les sale la vena "supremacista". Y si no, ¿Cómo se entiende la afirmación del presidente Puigdemont, según la cual los niños catalanes dominan el castellano mejor que sus homónimos españoles? Si con sólo dos o tres horas semanales de castellano los niños catalanes dominan este idioma mejor que los españoles, cuya escolarización se hace íntegramente en dicho idioma, es que son más inteligentes que éstos. ¿Estaremos, pues, ante una raza superior?  Sinceramente, me parece más probable que estemos ante una gran mentira.

(1) H. Barrera: "El coeficiente intelectual de los negros de Estados Unidos es inferior al de los blancos".
(2) J. Pujol: "...Ya lo he dicho antes: El hombre andaluz es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. Introduciría en ella su mentalidad anárquica y pobrísima, es decir su falta de mentalidad".
 

miércoles, 16 de marzo de 2016

SE NOS VA “EL RUFIÁN”. Por Alonso Martos.

 
<<Voy a empezar mi relato 'anunciando', con 'tristeza' y con afán>>... que se va “el Rufián”. ¿Para Barranquilla? No. Se va de España, "se desconecta", vamos; al menos eso nos ha anunciado en el “combate de embestidura”, como ha calificado un amigo mío a la sesión de circo en la Carrera de San Jerónimo. No sabemos si se quiere ir porque no “s'ajunta” o por aquello del maltrato y la desafección; aunque, modestamente, creo que es porque no hay Casera.

 
¿Marcharse? ¡No caerá esa breva! - dirán algunos que no saben ponderar su valía. Tal es el caso de Sergi Pàmies quien escribió en La Vanguardia que <<Tiene una cursilería low cost con toques de confucianismo de bazar que, si el espectador supera los primeros segundos de vergüenza ajena, puede degenerar en ternura. Hay que aplaudir el humor de los ingenieros que le diseñaron los terminales del habla...>>.

Tampoco ha sido muy generoso en sus apreciaciones el escritor Pérez-Reverte, expresando en un tuit que le disgusta la “zafiedad, la incoherencia, la mala sintaxis y la demagogia”. "¡S'han pasao los escritores!" Como si los “lolailos indepes” (1) no tuvieran derecho a tener representantes en el Congreso de los diputados, de las diputadas y de los de género neutro e indeterminado.
 
El Señor Rufián nos lo ha confirmado: él es un charnego independentista de origen andaluz. Ahora bien, para disimularlo o para mostrarnos su "enritación" con España, viste a la manera “esquerrana”; un poco fúnebre: camisa negra, americana negra..., aunque aún no ha conseguido ese toque “einsteiniano” del señor Tardà. Si portara una gafas verdes, cuando coincidiera con “el Duran” y “el Romeva”, los de Lepe los llamarían el semáforo. No obstante, habrá que ver si los fines de semana va a comprar el pan luciendo el chándal de bordes abanderados y los zapatos negros, dando palmaditas mientras “lailolea” alguna canción de los Chunguitos. De todos modos, si se pone una pajarita “colorá” podrá presentarse a “Se llama copla”(2) con muchas posibilidades de éxito. Por más que nos lo escondan para que no advirtamos sus cualidades, cuando sube a la tribuna de oradores se le nota el arte que lleva en la sangre..."¡mira que canta er mushasho!" Ya lo decía Papá Pujol: los andaluces no destacarán en el trabajo o en la cultura, pero en el cante...¡Ojú! Al menos en este caso, el "ex-honorable", no se ha equivocado: parece ser que este joven dejó el trabajo para cobrar el paro y cuando asciende al “tablao”, da el cante que no veas.

A un servidor, que siempre se ha sentido cercano a los charnegos, le embarga la tristeza. ¡Por una vez que, pasando del RH, los nacionalistas envían a un "lolailo" a "Madrit"..! Pero aún me apena más la pérdida de "nivel" que sufrirá la Cámara de representantes y "representantas", si la abandona este “demóstenes” de la oratoria.

Con todo, me temo que quien más va a perder será el diputado charnego(3) porque ahora, estando en la pérfida España, ha pasado de cobrar el paro - 613 euros - a embolsarse unos siete mil "euretes" mensuales. Sin embargo, barrunto que en el "Nou Pais", una vez prestados los servicios, "el tonto útil" perderá la utilidad, quedando sólo "el tonto" y entonces puede que lo pongan de dependiente en las tiendas de "souvenirs" para venderle a los guiris los sombreros mejicanos, los trajes de gitana o los toritos de Osborne. Claro, tampoco hay que descartar que como castellanohablante, le tengan reservado el oficio de camarero en las terrazas de los bares turísticos de las Ramblas; así, cuando los andaluces vayamos de vacaciones a Barcelona, podremos ser atendidos en nuestra lengua, teniendo el honor de que nos sirva la "cervecita" un famoso “cantaor”.

Quizás, alguien que lo quiera bien, debería aconsejar a este diputado que no tenga prisa por abandonar España, porque podría ser que nunca más vea una feria con tantas luces.


(1) <<Lolailo>>: En Cataluña, sonido onomatopéyico del cante flamenco, que sirve para designar  a una persona que escucha o tararea canciones aflamencadas, haciendo palmas, etc. Suele ser un mote despectivo, calificando a estas personas de horteras, incultos...que hablan con acento andaluz...
(2) <<Se llama copla>>: Un “pograma” de Canal Sur, que es una especie de Operación Triunfo del cante coplero.
(3) Gabriel Rufián, diputado por Esquerra Republicana de Cataluña.

lunes, 7 de marzo de 2016

REVOLUCIONARIOS DE TARIMA. Por Alonso Martos.


Tengo la sensación de que hacer la revolución desde un aula universitaria debe de ser, relativamente, fácil. Uno, sin despeinarse, proyecta sobre la pizarra digital la toma del palacio de invierno y después se va a tomar unas cervecitas con los colegas - porque ahora ya no son camaradas - y ... <<¡Arriba, parias de la tierra! ... es el fin de la opresión >> .

Otra cosa debe de ser cuando pisas el suelo, empiezas a ver la realidad no virtual y, a medida que aparecen las dificultades, te vas "socialdemocratizando", que para algunos es algo así como centrarse mirando hacia la derecha; y si "las condiciones objetivas realmente existentes" ponen en peligro el "sillón de mis entretelas", pues uno tira por la borda las convicciones y... tal y cual.

Fíjense en los "políticos anticasta" de Podemos: apenas han pisado el Parlamento y se han lanzado desbocados a por los sillones y las subvenciones: primero el pasto – o la pasta, que es lo mismo - y después el pacto. He aquí la “nueva política”: ante todo coherencia y mantenimiento de la palabra dada. ¿Pactar con los partidos de la casta? ¡Qué va, eso jamás, jamás, jamás! Pero claro, querían decir: “jamás ... de momento”. Ahora, ya están dispuestos a formar gobierno con la casta y “empiezan pidiendo sillones ministeriales”. Pero no cualquier sillón, no; los sillones de la vicepresidencia, defensa o los que entienden de los medios de comunicación. Parece ser que les interesan más "los aparatos de dominación y control" que los "medios de liberación"; es como si dijeran: - "para vosotros, la educación o los asuntos sociales y así lidiáis con los pobres y desharapados".

Es lo que pasa con los "revolucionarios de tarima" que, cuando se bajan de ella, se transforman en "populistas de supermercado": colman el carrito de la compra con  salarios mínimos jamás soñados, rentas básicas universales, jubilaciones a los 60 años ... y toda una serie de inmejorables intenciones - sin olvidarse de la gomina -  pero, a medida que se aproximan a la caja, van retornándolas a las estanterías porque se dan cuenta de que no pueden pagarlas. Sólo falta que se topen con los guardias de seguridad (FMI, BCE o ese gendarme llamado  "Mercados") para mostrarles el carnet del más centrado de los centros políticos; o sea, de la derecha.¡Cuánto cambio en tan corto trayecto! Con frecuencia el lenguaje de la revolución muta cuando los revolucionarios llegan al poder.


No hay que extrañarse, amigos. Podemos es un partido populista y el populismo nunca ha sido progresista ni de izquierdas, sino pura demagogia, sin ideas consistentes. Por eso no nos han de sorprender algunos comportamientos reaccionarios o de tinte fascista, como es el caso de impedir dar una conferencia en la Universidad a la valiente socialista Rosa Díez. ¿Acaso no defienden la libertad de expresión? Puede ser que su concepto de libertad esté más próximo al del "entorno etarra" - por el que ha estado amenazada la Sra Díez -  y con el que los podemistas parecen tener cierta sintonía. Basta oír cómo califican de presos políticos a terroristas que, en muchos casos, han matado a personas por defender democráticamente sus ideas. ¡He aquí los lobitos buenos del mundo al revés! 
 


También coinciden con el "progresismo nacionalista" en esto de las autodeterminaciones: parece ser que no les importaría revivir el cantonalismo decimonónico o remitirnos a los reinos medievales. ¡Todo un ejemplo de progreso! Coinciden, asimismo, con el “progresista” Francisco Franco en el asunto de la inmersión/imposición lingüística(*) en la escuela pública, que es adonde asisten mayoritariamente los hijos de los trabajadores. Los obligan, así, a estudiar en la <<lengua minoritaria, "propia" de la tierra>>  para fijarlos a ella como a los antiguos siervos de la gleba, mientras los hijos de los burgueses se educan en colegios privados trilingües. Y es que dondequiera que el populismo ha gobernado, siempre ha perjudicado a los más desfavorecidos.  

Pero esto no es todo: aunque los revolucionarios se pusieran manos a la obra y quisieran llevar a cabo un cambio radical del sistema - que eso es la revolución - no lo conseguirían, porque éste los aplastaría en un santiamén. Una cosa es la libertad de expresión y otra la libertad de acción. Entre el decir y el hacer media un larguísimo trecho: - "Ustedes hablen y digan lo que quieran, desahóguense; pero no me toquen el bolsillo, que me enfado, les mando a los Mercados y los ponen de rodillas, mirando a la pared. ¿No tenéis bastante con el ejemplo de Grecia o Venezuela?", advierte el "Sistema".

Entonces... ¿qué puede hacerse?: Reformas graduales. Hoy,  lo revolucionario no es prometer  paraísos futuros que nos remiten al "nunca jamás", mientras las personas dependientes fallecen sin cobrar las ayudas que les corresponden por ley. Tampoco es revolucionario nacionalizar los medios de producción para extender el parasitismo y la miseria, sino armar al pueblo con el poder de la cultura y el saber, que es lo único que infunde temor al "Sistema", porque el pensamiento libre no es fácilmente derrotable.

Y es que los padres de Podemos son unos charlatanes de mercadillo, vendedores de crecepelo de eficacia probada en cabezas venezolanas o griegas; son  universitarios sin experiencia: aunque con buenos expedientes académicos, empezaron de becarios, dorándole la píldora a sus profesores, siguieron de ayudantes y así continuaron hasta conseguir la plaza de profesor. Y... ¿estos que han "pisado" a otros compañeros con tanto mérito y capacidad como ellos para dicha plaza, son los que van a luchar por la igualdad de oportunidades? No saben lo que es ganarse la vida con sacrificio y esfuerzo: son, como dice Alfonso Guerra, unos "niños malcriados" que vienen a mostrarnos cómo se arregla el mundo desde la tarima de un aula. Apenas han tocado poder y - como en la Universidad -  ya practican la endogamia y el nepotismo con desvergonzada soltura, colocando a dedo a familiares y amigos.

Para desempeñar altos cargos en política hay que tener una cierta experiencia y se debe de llegar a ellos con algunas lecciones aprendidas. Para gobernar no bastan unos cuantos gestos que salen gratis, porque estamos hablando de servir, no de servirse: las buenas notas son muy importantes, pero las decisiones políticas deben tener la experiencia y la seriedad como guías porque no se puede arriesgar el dinero de los contribuyentes. Puede estar muy bien darse besos o "hablar de amor" en el Parlamento para copar las portadas de revistas y periódicos, pero estaría mejor hacer efectivos los derechos sociales, consagrados en la actual Constitución;  ya habrá tiempo para frivolidades o para  cambiar la foto del rey y los nombres de las calles.

En fin, que a los fantasmas hay quitarles la sábana y decirles claramente que, en lugar de miedo, en política sale más a cuenta infundir confianza; y eso se consigue con sensatez, moderación, realismo ...  coherencia(**), honestidad  y solvencia intelectual; y muy especialmente, resolviéndole los problemas a "la gente".



(*) No estoy en contra de la inmersión lingüística, pero sí de su "obligatoriedad". Es más, creo que es un buen método para aprender idiomas. Sin embargo, quienes se oponían a ella en tiempos de Franco,  ("por conculcar los derechos humanos", decían) hoy, son sus ardientes defensores.

¿Se imaginan, en Chile, la inmersión lingüística en mapuche? ¿Y la inmersión en sioux, en los estados de Dakota - USA -, impartiendo sólamente dos o tres horas semanales de inglés?

(**) No parece muy coherente llamar "terrorista" a Felipe González y "preso político" a Otegi.
 

domingo, 28 de febrero de 2016

LAS "CHARCUTERÍAS" AUTÓNOMAS. Por Alonso Martos.

Se crearon en España 17 Comunidades Autónomas, por aquello del autogobierno, la <<plurinacionalidad>> y la descentralización del poder político y administrativo. Reconocíanse, así, los <<hechos diferenciales>> (es decir, se concedían privilegios) y se acercaba la administración a los administrados para ser más efectivos en la resolución de sus problemas. En algunos casos, tal acercamiento ha sido dudoso; valga el ejemplo de mi tierra porque, para un almeriense, puede ser lo mismo - si no peor -  que lo gobiernen desde Sevilla que desde Madrid.

Tengo mis dudas acerca de si este modelo federalizante tiene más  ventajas que inconvenientes. Mi impresión es que se han creado 17 Estados, con sus respectivos "reyezuelos", que han reproducido y aumentado los mismos vicios del sistema que querían corregir: centralismo autonómico, clientelismo neocaciquil, nepotismo y uso partidista de los medios de comunicación públicos; multiplicación de los funcionarios y de la burocracia; desigualdad entre los ciudadanos de las diferentes comunidades; creación de empresas públicas para colocar a todo tipo de ineptos, holgazanes y alérgicos al trabajo, aumentando de manera exponencial los parásitos que esquilman el bolsillo de los trabajadores, a la vez que se fomenta el voto cautivo, etc.

No siempre, la cercanía del poder es buena para los ciudadanos. En ocasiones, cuanto más próximo está el pastor, mejor controla al ganado y más miedo le infunde. Y es que se han conformado unos poderes oligárquicos  que, en una comunidad pequeña y cerrada, nadie se atreve a desafiar. "La cercanía del poder ha facilitado la creación de opacas redes de provecho mutuo en torno a las cuales se ha hecho un espeso silencio, sólo roto ocasionalmente por la prensa más independiente". ¿Nos habríamos enterado del caso Pujol por los periódicos catalanes?  ¿Y de los ERE por Canal Sur? Denunciar esta situación supone  - para el denunciante -  la pérdida de prebendas, derivadas de "la adjudicación de contratos públicos y la correspondiente comisión ilegal, de los amaños en la dotación de plazas funcionariales, de la desviación de fondos públicos para finalidades clientelares", etc.
 
Nuestras Comunidades Autónomas se han convertido, así, en “Charcuterías Autónomas”, donde los chorizos con denominación de origen campan a sus anchas; ahora, además de <<plurinacionales>>, somos <<plurimangantes>>. Basta abrir un periódico o escuchar un telediario para echarse mano al bolsillo y mirar a nuestro alrededor. Sin ir más lejos:  Transparencia Internacional nos acaba de anunciar que España es el país más corrupto de la Unión Europea. Según un estudio de la Universidad de Las Palmas, la corrupción en nuestro país tiene un coste anual de 40.000 millones de euros, lo que equivale a un 4% del PIB.

¿Cómo se ha llegado a esta situación? Veamos: Cada Comunidad Autónoma tiene o ha tenido su <<partido-cacique>> (PSOE, en Andalucía; PP, en Valencia; CiU, en Cataluña, etc) cuyos líderes,  creyéndose impunes,  han hecho y deshecho a su antojo en sus feudos respectivos. A la sombra del partido-cacique, uno puede recibir beneficios tales como una generosa subvención o un puesto de trabajo, sin más mérito y capacidad que ser de los "suyos". Sin embargo, cualquier denuncia o crítica a esta situación, puede costarle muy caro al "atrevido".
 
Cuando se formaron la "taifas", lo primero que hicieron fue activar - o crear - y apoderarse de todos los medios de dominación y control necesarios para asentar y reproducir el modelo autonómico. Trocearon el sistema educativo en 17 subsistemas semiautónomos infiltrados por el correspondiente partido-cacique donde, en muchos casos, se adoctrina más que se enseña y donde importa más el aprobar que el saber. Hay que contentar a las estadísticas y, principalmente, a padres y alumnos, que son los que aportan la mayoría de los votos. Para algunos dirigentes es mejor que los ciudadanos no dispongan del arma de la interrogación: así no se preguntarán por qué ellos "viven tan bien" a costa del contribuyente.

A los medios de comunicación públicos se les asigna la función de potenciar "lo propio" cayendo, en muchos casos, en un localismo paleto complementado por el fútbol y la telebasura. Si además se ha inoculado en los ciudadanos el "opio de la nacionalina", entonces no es necesario nada más: sólo verán en blanco y negro y las culpas de sus infortunios nunca las tendrán sus gobernates sino los enemigos de la patria. De esta manera se les vendan los ojos  y, como el que no sabe es como el que no ve, pues ...  nada de pensar, nada de preguntarse el porqué de las cosas. Para que se dejen robar, lo mejor es anestesiarlos.

Ahora el campo está abonado para plantar a todo tipo de corruptos. Así España se ha convertido en una fértil huerta de mangantes, sinvergüenzas y demás gentes de mal hacer y bien vivir. Donde rasques sacas premio. Da igual el partido al que pertenezcan: cada uno roba cuando puede y donde puede; es una corrupción sistémica y generalizada. Porque no sólo es una corrupción política: sin ir más lejos, muchos empresarios cobran con una mano  generosas subvenciones de la hacienda pública y con la otra defraudan todo lo que pueden a la misma hacienda. También los ciudadanos de a pie podemos incluirnos entre los corruptos; por más que  nuestros pecados sean veniales, no dejan de ser pecados. ¿Quién no ha dejado de pagar el IVA alguna vez? La impresión que se tiene es que aquí paga impuestos directos el que no puede burlar al fisco; es decir, los asalariados que disponen de una nómina.

 Hoy, huele a podrido por doquier; hoy, como diría Tirso de Molina en el Burlador de Sevilla, "la desvergüenza en España se ha hecho caballería". Acabo de leer en un periódico que, "en este país, lo único que permanece incorrupto es el brazo de Santa Teresa". También he sabido que tenemos a más de ¡siete mil! detenidos por corrupción.
 

Miles de millones de euros generados con el sudor de los contribuyentes - mayormente, trabajadores - “se han desviado a bolsillos privados”, inflando los costes de cualquier obra pública. ¿Entienden por qué tanto interés en hacer grandes obras públicas que, en muchos casos, nadie reclamaba como imprescindibles? Pues bien, ahora vienen “las madres mías”, amigos; ahora vemos cómo se pone en riesgo nuestra salud por los recortes en sanidad; cómo nuestros jóvenes tiene dificultades para conseguir una beca … Ahora vemos de dónde han salido esos “cochazos”, esas “mansiones” … esa “forma de vivir” que no se justifica con un “sueldo decente”. Ahora vemos, como decía Carlos Cano, que "lo roban ... con cuatro palabritas finas, lo roban". Y ni siquiera eso: son unos chorizos tan vulgares que no saben ni hablar; basta escuchar las grabaciones judiciales donde se expresan con naturalidad y se muestran tal como son: son chorizos de baja estofa, mediocres, "sin clase" que utilizan un lenguaje soez y de una ordinariez y bajeza que raya en la gentuza; son lo "peorcico de la sociedad".

Pero lo peor de todo no es nuestra ceguera;  lo realmente grave es que, una vez que se nos abren los ojos, no hagamos nada y miremos para otro lado, resignándonos como si la fatalidad se hubiese adueñado de nosotros y la situación fuera irremediable. Así, la complicidad, en unos casos, y la inacción, en otros, han derivado en impunidad, cuando deberíamos haber seguido el consejo del citado Tirso: <<Quien tal hace que tal pague>>.

En fin, amigos, quiero concluir con unos versos de Antonio de Trueba, que reflejan muy bien lo que ocurre en nuestro país:
 
En esta tierra insensata
Se imita todo lo malo, 
Porque no hay quien alce el palo
Contra los burros de reata.

Yo, aunque el uso tergiverse,
Siempre por necio tendré
Al que hace lo que hacer ve,
Y no lo que debe hacerse.
                               (A. de Trueba)

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Y EL VERBO SE HIZO PARTIDO... Por Alonso Martos.



Tradicionalmente, los partidos políticos han reflejado en sus siglas su base ideológica: Partido Socialista, Comunista, Conservador, Ecologista... Parece ser que las cosas han cambiado. Ahora el verbo se ha hecho partido y habita entre nosotros: hemos engendrado y parido a Podemos, Ganemos, Avancemos, Construimos ... En el rótulo del negocio no aparece la razón del mismo. Todos tienen en común la ambigüedad y la indefinición. Se diferencian por el color del logotipo: el partido morado, el partido naranja, el partido magenta... No hay compromiso ideológico: así uno se puede acostar leninista y levantarse socialdemócrata y si los "Mercados" (FMI, BCE, etc) se enfadan, pues por la tarde se hace liberal y... ¡aquí paz y allí gloria!

Presumo que casi todos son revolucionarios de tarima que, en cuanto se bajen de ella, se transformarán en socialistas de supermercado (esos que llenan el carrito de la compra con las mejores intenciones pero, a medida que se aproximan a la caja, van retornándolas a las estanterías porque se dan cuenta de que no pueden pagarlas) para acabar situándose en el más centrado de los centros políticos, que es el eufemismo con el que se designa a la derecha moderada.¡Cuánto cambio en tan corto trayecto! Con frecuencia el lenguaje de la revolución muta a la misma velocidad que los revolucionarios se aproximan al poder. Y es que uno es revolucionario hasta que llega a la caja y, sobre todo, al sillón de los miles de euros mensuales, de las prebendas y de los privilegios. Una vez aquí, algunos se "cortan la coleta" y se cambian la camisa blanca remangada - o la pana - por la americana de alta costura. Y ... ¡adiós "España, camisa blanca de mi esperanza"..! Porque "el sistema", amigos, tiene una eficaz artillería defensiva:
cuando se siente "atacado", envía rápidamente una legión de cómodos "leucosillones" acompañados de generosos sueldos, que fagocitan a los "anti" y los transforman en "pro". Hablando en plata: démosle un silloncito y sabremos cómo es Pepito o ... Pedrito o ... Pablito o ...
 
¿Se acuerdan del itinerario ideológico del PSOE? Renunció al marxismo, se hizo socialdemócrata y hoy - por más que se diga socialista y obrero -  es un partido liberal con alguna "sensibilidad social", más propia de una "derecha civilizada" que de un partido de izquierdas. Mientras, los promotores de tales cambios han acabado en los consejos de administración de las empresas desnacionalizadas, cobrando suculentos sueldos. ¡Vamos, como los obreros! ¡Cuánto socialista transmutado en "socialisto"! Fíjense en el icono del socialismo español moderno, Felipe González: Parece más próximo al estilo de vida del "socialista obrero" Carlos Slim que a la humildad del "burgués" José Mujica, expresidente de Uruguay.

¿Acaso Podemos o Ganemos quieren decir algo más que un verbo conjugado? Afirman que no son de derechas ni de izquierdas. Deben de ser "transversales", que es lo que son los que no quieren que se sepa lo que son. De un plumazo han desaparecido las clases sociales, los intereses contrapuestos; ya  no existen "los que viven de sus manos y los ricos". Porque, claro, <<no es la izquierda la que va a traer el cambio, sino la gente>>, afirma el líder de Podemos. ¿La gente?¿Qué gente? ¿La gente rica, la gente pobre, la pobre gente ... la gente de bien ...? ¿El pueblo como un "todo"? Es muy cómodo apelar siempre a lo que decida la gente, así no hay que explicitar y defender las propias ideas, si es que se tienen; porque lo peor no son estas u otras ideas, sino la carencia de ellas.

Dice Ignacio Sotelo - refiriéndose a las ideas políticas de Podemos - que <<la estructura en clases del capitalismo industrial se simplifica en una bipartición entre una pequeña cúpula, la casta, que centraría todo el poder económico y político, y la gente, la inmensa mayoría de la población por completo dependiente ... La política queda así reducida al enfrentamiento de la gente con la casta (...). No resulta difícil desmontar una construcción que se sustenta sobre cimientos tan frágiles. El dualismo, la casta y la gente, los de arriba y los de abajo, como entidades sociales perfectamente definidas se escapan a cualquier aprehensión realista...>>.(el País, 28-2-2015).

¿Qué nos prometen estos intérpretes de la "voluntad de la gente"? Más justicia, más libertad, más democracia... y...¿Cómo se come esto? ¡Ah, eso ya se verá! Depende de lo que decida y quiera "la gente". Para eso el señor Iglesias es partidario de hacer muchos referendums, porque <<un país con muchos referendums es un país más democrático>>. Aunque parezca mentira, son ...  ¡palabras de un profesor de Ciencias Políticas! Eso sí,  exceptuando los referidos a temas que <<despiertan las pasiones de la gente>>. Deben de ser los relacionados con el amor, con el fútbol o con la expulsión de algún participante de Gran Hermano, digo yo. En estos casos hay que olvidarse de "la gente" y dejar que actúe "el sentido común de los expertos".

Me temo que los resultados de tanto referéndum, los interpretará como su amigo griego. O sea, que hará caso omiso de lo que el pueblo opine y luego firmará, con los ojos cerrados, los papeles que le pongan delante los "poderes fácticos". Porque parece ser que, descartada Venezuela, ahora su modelo es Grecia: cree Pablo Iglesias que Syriza es la portadora de la nueva política y su representante, Tsipras, dirigirá el cambio en Grecia, en España y en toda Europa. ¿Y el fantasma no recorrerá el resto del mundo? Podía haber tomado como referente a Suecia, por ejemplo; claro que, a lo mejor, le parece poco democrático este país.
Y además, nos dice que Íñigo Errejón será el futuro "vicepresidente político más joven y brillante de la Europa Occidental". Este señor ha debido de confundir la sociedad española con un grupo de "tomapuntes" de primero de carrera. ¡Spiritu sanctus ora pro nobis! Sí, sí, empecemos a rezar y esperemos que sus méritos vayan más allá de haber inspirado el nombre de la cabra de la legión.

Ahora bien, ¿quiere esto decir que no debemos dar la bienvenida a estos partidos emergentes? No, en absoluto. Si estamos hartos de las políticas derivadas de la "alternancia caciquil" PP/PSOE, cuando surgen nuevas formaciones que "quieren romper ese bipartidismo y regenerar el sistema", no podemos  descalificarlos, sin más. Al menos, démosle  una oportunidad y otorguémosle el beneficio de la duda.

Por lo pronto, Podemos y Ciudadanos  han puesto nerviosos y removido las neuronas de los dirigentes del <<PPSOE>>. Basta observar los "ataques" que están sufriendo por la diestra y la siniestra, que es la misma mano con distinto nombre. 

Es cierto que Rajoy suele pasar por los caminos sin levantar una pizca de polvo; o lo que es lo mismo, como "buen gallego" nunca sabremos si sube o baja la escalera. Intuyo que es más partidario de la resistencia que de la acción, quizás por aquello de que "quien resiste vence". No obstante, parece que "está pensando"  hacer algo; eso sí, cuando corresponda: <<¡Es que las decisiones se toman en el momento de tomarse!>>. 

Sin embargo,  Pedro Sánchez  se "moja" más. Verbigracia: se ha metido de hoz y coz en el llamado "problema catalán" proponiendo trasladar a Barcelona algunas instituciones  estatales  y, además, <<blindar competencias en lengua y cultura para pueblos singulares>> ."¡Qué celebro!" - Como diría el actor Paco Martínez Soria -. ¿Qué instituciones trasladará a Cataluña? ¿El tribunal de Cuentas? ¿Acaso piensa poner al frente del mismo a la familia Pujol?
Y por otro lado, ¿Qué querrá decir con eso de "pueblos singulares"? ¿Se referirá a la singularidad de la cultura y el idioma gitanos de los barrios del Besós? A lo mejor quiere implantar el romaní como lengua vehicular en sus escuelas. 

Este señor "tié maera" de Presidente zapateril. ¡Es que no se entera! ¡No hay caramelos ni chupetes que paren el llanto de quien no quiere dejar de llorar, hombre! A los poseídos por el delirio nacionalista, no los aplacarán unas cuantas golosinas. "No nos contenta el pienso: queremos salir de la jaula y huir", dice un diputado de la CUP.

De Izquierda Unida, poco puede decirse: será... ¿izquierda? pero de unida ... ¡nada de nada! Es un conjunto de grupúsculos cada uno con su letra y su música: En el País Vasco apoyaban a los "filoetarras libertadores"; en Andalucía, los condenaban y en Cataluña - como los Pujol -  defienden la "autodeterminación". ¡Siempre al lado de los oprimidos!  Se cargaron a Anguita porque, entre otras cosas, era "muy intelectual" y criticaba a las burguesías nacionalistas e instalaron a los "analfaprogres", que le han dado la puntilla al "partido"   y se lo han servido en bandeja al "populismo podemista".

En fin, habrá que seguir de cerca a estos nuevos partidos, porque cabe sospechar que no son "trigo tan  limpio" como parecen. Cuando algunos de sus dirigentes "dicen o hacen", sube el pan y bajan en las encuestas. ¿Qué novedades nos aportará Construïm  de la mano de "mosén" Durán i Lleida, representante de los intereses de una derecha carlista, reaccionaria y defensora de la desigualdad y el privilegio? Me temo que la lucha de este señor se reducirá a mantener su privilegiada estancia en el Palace a costa del erario público.  
 
Pero es que, en el tema catalán, Pablo Iglesias no se queda muy lejos: es favorable a la celebración de un referendum vinculante de autodeterminación para "defender la unidad en la plurinacionalidad". Esto es algo similar al dogma trinitario: Una y pluri; o sea, como un vivir en un sin vivir o un morir por no morir... Defiende, asimismo, el pacto fiscal en Cataluña y su reconocimiento como nación; es decir, que es partidario del "igualitarismo asimétrico", que significa la "igualdad desigual". Este señor confunde el derecho a la diversidad, con la diversidad de derechos. Ni la "historia" ni la "singularidad" pueden generar un privilegio: la izquierda es igualdad. ¡Claro, él no es de derechas ni de izquierdas! Pero, ¿no estaban en contra de los privilegios de la casta? ¿Y ahora defiende el privilegio de la "nación catalana"? 
 
Aunque apenas han enseñado la patita, podemos hacer balance de lo que han hecho, hasta ahora, estos "progres transversales" en la ciudad de Barcelona: Quitar y poner banderas, bustos y nombres de calles, ha sido lo más destacado de su breve acción política. Es la cruda manifestación del populismo pachanguero y tuitero. ¡Se les ven las prioridades! ¡Todo muy social!  Los "de abajo" deben de estar muy contentos con los anticasta. Pero, claro, habrá que insistir en que no son de izquierdas ni de derechas: son Podemos, Claro que podemos, Sí que podemos, Ganemos, Ahora Madrid, Barcelona en común... Pues...¿Qué queremos?

Y, como éramos pocos, en Cataluña parió la abuela un ratoncito "unionista y autonomista" en medio de una gatería de  independentistas, confederalistas y federalistas asimétricos, que son los mismos gatos nacionalistas con diferentes pelajes. Se trata de Ciudadanos, ese "hijo" del PPC y del PSC, nacido gracias a la traición, el abandono y el engaño que han padecido las bases de estos partidos. De ellos ha mamado en sus primeros años y ahora que se ha hecho mayor, ha decidido cruzar el Ebro. Por eso se mueve entre dos aguas: En Andalucía, con mamá; en Madrid, con papá. Se presenta como un partido socialdemócrata porque es la centralidad posmoderna, o sea, el espacio ideológico más común a cualquier formación política europea. Sin embargo, la llegada de arribistas, oportunistas y "desertores" de otros partidos, que sólo se preocupan por sus intereses personales, puede ser un grave problema para esta formación. 

Hasta el momento, tanto Podemos como Ciudadanos están instalados en el decir; cabrá esperar a que "ocupen sillón" y entren en la fase del hacer para ver lo que dan de sí y poder juzgarlos con fundamento. 

Pero, ¿cómo se ven mutuamente estos dos partidos?  Podemos ve en Ciudadanos un "recambio", una cara nueva "de lo de siempre". Ciudadanos ve en Podemos "un partido nuevo con soluciones viejas".

!Vaya tela! - decimos los almerienses.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

CATALUÑA, "AGÜITA DEL RÍO"; ESPAÑA, "BARQUITO VELERO". Por Alonso Martos.


NOTA PREVIA:

Este artículo pretende hacer una crítica a la ideología nacionalista y, dentro de ella, al nacionalismo catalán. Pero si alguien advierte en mis palabras alguna pizca de animadversión hacia “Cataluña y los catalanes”, le hago saber que nada más lejos de la realidad y de mi intención. Quiero a esa tierra y a sus moradores, allí tengo mi mayor tesoro y muchos - y muy buenos -  amigos. Que no quepa ninguna duda: deseo lo mejor para Cataluña; y si, como dicen los nacionalistas, el nuevo país será el de "la prosperidad, la justicia social y la libertad", por mi parte, ¡hágase la independencia! Eso sí, permítanme que dude de sus palabras porque muchos de los que hoy quieren salvar al "pueblo catalán", han estado engañándolo y robándolo durante décadas. ¡Claro que, a lo mejor, lo que persiguen es salvarse ellos!
 
Viñeta de El Roto. El País, 21-9-2015.
El elemento vertebral de la teoría política del fascismo(1) es la nación y en torno a ella organiza su visión totalitaria. Puede afirmarse, por tanto, que el fascismo es nacionalista. Esto no quiere decir que todo nacionalismo sea fascista, pero la historia nos enseña que cuando ambos conceptos han sido compañeros de viaje, se han producido las mayores catástrofes humanas: "Se perdieron millones de vidas en el frenesí nacionalista que desgarró a Europa durante el siglo XX". (The Times).

Generalmente, el calificativo de fascista, se reserva para el nacionalismo exacerbado o extremo, que hace uso de la violencia en su praxis política totalizadora. Sin embargo, suele ocurrir que el llamado nacionalismo moderado tiene cierta propensión a infectarse del virus fascista, aunque no siempre desarrolle la enfermedad. Hay quien piensa que el peor nacionalismo es el calificado como "moderado" o "democrático", epítetos que son las pieles de cordero bajo las que se disfraza el lobo totalitario. Cuando veo las imágenes de la Diada catalana me viene a la memoria la viñeta de El Roto:"En el bosque de banderas habita el lobo".

Entonces, ¿son incompatibles la democracia y el nacionalismo? No sé si son incompatibles, pero no suelen llevarse muy bien. Veamos: la democracia se basa en el ciudadano como individuo, como ser autónomo, libre e independiente; el nacionalismo, en la Nación o el pueblo como un Todo que está por encima de la persona. Para esta ideología sólo hay una forma "normal" - la suya - de ser miembro de una comunidad y ésta es la única aceptable. Fomentan el pensamiento único, controlan los medios de comunicación y usan el sistema educativo para el adoctrinamiento de las futuras generaciones. Nada combaten más que la discrepancia, ignorando totalmente - cuando no persiguiendo - o presionando socialmente a los "que tienen su propia fe, se salen del rebaño o no siguen al abanderado".

El culmen de este monolitismo es la identificación del partido con la Nación, de tal forma que cualquier "ataque" al mismo o a su líder es un "ataque" a la Patria. Recordemos cómo el franquismo formuló la ecuación: "España es igual a Franco", por tanto quien criticara al caudillo era antiespañol o atacaba a España. En este sentido, el nacionalismo catalán ofrece las  mismas respuestas: "criticar" a Pujol, es "atacar" a Cataluña.

Vemos, pues, que tanto el fascismo como el nacionalismo no son nada sin la Nación. Recordemos, asimismo, los lemas del nacionalismo catalán: "Som y serem" (Somos y seremos) o "Som una nació". ¿Por qué esa obsesión, casi enfermiza, de "Cataluña"(2) por ser reconocida como nación? ¿Por qué ese empeño en ponerle a todo la etiqueta de nacional? Porque  la nación es la razón de ser; es un ente personalizado, el perchero del que se cuelgan todos los atributos: la nación tiene derechos, lengua y cultura propias, se siente querida o maltratada... tiene espíritu ( Pensemos en la Formación del Espíritu Nacional de la época franquista). Es, a la nación, a la que hay que liberar - no a los ciudadanos-, de ahí los movimientos de liberación nacional.

Ahora bien, para el nacionalista, su nación es homogénea, milenaria, unánime y moralmente intachable. Por más heterogénea y plural que sea, su ceguera dogmática le impide reconocerlo. No hay en España región más plural que Cataluña. Es significativo que  en Montjuïc esté representado el Pueblo Español. Probablemente, más de la mitad  de los habitantes de esta Comunidad Autónoma proceden del resto de España y cada vez hay más personas de otros lugares del mundo. Pues, nada de nada: aquí todo es "uni". Su delirio ideológico les impide apreciar que las identidades complejas son una característica clave de las sociedades modernas; y España y Cataluña no son una excepción.

Pero, además, el nacionalismo necesita otra u otras naciones,  que son esos enemigos externos, culpables de todos los males de su patria. Todo es visto en clave nacional. Fijémosnos en las palabras del cantautor catalán Albert Pla: << El español es muy nacionalista. Eso es así (...) En Cataluña, todos somos catalanes y los españoles son unos tíos que vinieron a jodernos. Nos han educado así. Siempre ha sido así, es inevitable, todo el mundo odia al Real Madrid, el facherío, Franco, la Guerra, los guardias civiles, la persecución al catalán (...)>>. (3) He aquí un claro ejemplo de pensamiento binario, ellos frente a nosotros, ("los españoles...vinieron a jodernos") y dogmático ("...eso es así...siempre ha sido así...); y "el dogmatismo no es pereza mental, es incapacidad disfrazada de autosuficiencia".

Se conforma, así, una concepción dicotómica, simplista, que roza el infantilismo y que percibe la realidad en blanco y negro. Muestra de ello son las palabras de Artur Mas contraponiendo el posicionamiento de "ordeno y mando" del Gobierno central con los valores de entente cultivados históricamente en Catalunya: <<...más allá del debate soberanista, Madrid y Catalunya ejemplifican valores culturales diferentes: la primera con reacciones basadas "en el orgullo propio, en la dureza de la posición, en el ordeno y mando, una posición muy 'hard'", y la segunda en los del trato y el pacto... Es decir, que los valores de Catalunya - que ha calificado de más 'soft'-  están enraizados en el comercio y en la industria, basados "en darse la mano y decir 'entendido', en ponerse de acuerdo"...>>.(4)

 
Pero el oro es para un "sesudo artículo" titulado "España lleva bigote, Cataluña minifalda”. Su autor, Bernat Coll - que debe ser todo un fénix de los ingenios - afirma: <<A veces pienso que la relación de España con Catalunya es como una agria historia de amor. Como una historia condenada al fracaso por los distintos ritmos y colores de sus protagonistas. España, su Gobierno en particular, que no sus respetables ciudadanos; sería el prototipo masculino educado en blanco y negro, un personaje criado en una realidad hombría que ve en su pareja el rostro del deber y la tradición, a merced del poder masculino clásico.

Catalunya, femenina, recrea la idea de la modernidad, de la búsqueda de nuevos horizontes, de la ilusión, de la pasión, y por qué no decirlo, de la reivindicación. Catalunya lleva minifalda, se atreve a fumar en público y se siente bien. Dos épocas en un mismo coche (...)
Impedir el proceso consultorio a la sociedad catalana en nombre de la democracia es propio de los maridos enfermizos que impiden salir por la noche a sus mujeres y novias en nombre del amor>>. (5)

Le ha faltado decir que España le canta a Cataluña: “No me gusta que en los toros /te pongas la minifalda/ La gente mira p'arriba”.
¡Pues claro, hombre!: España lleva bigote y tricornio; es reaccionaria, facha, vetusta... representa la carcunda. En cambio Cataluña es liberal, progre, culta... representa la modernidad.

Pensamiento dual: buenos/malos, progres/fachas... Buscar de forma patológica la diferencia, pues nosotros somos superiores, mejores, sabemos hacer mejor las cosas...; es xenofobia, odio y repugnacia al de fuera: al español. Discursos simples, hechos por simples y para simples. Discursos para ser asimilados por la mente inmadura del bobo, que se cree aquelllo de yo soy el bueno, el listo y el guapo y tú el malo, el tonto y el feo por el mero hecho de haber nacido en un lugar y no en otro.

Aquí cualquier mediocre ignorante proyecta sus estereotipos sobre la "nación enemiga" y se inventa una España que no existe para justificar la confrontación. Como dice el escritor Santiago Trancón: "... una España machaconamente identificada con el fascismo, la ignorancia, el atraso y el militarismo cuartelario y antidemocrático. Para romper con cualquier sentimiento de simpatí­a es necesario hacer repulsivo el objeto de la atracción".

Cuando un nacionalista catalán se mira al espejo ve a un nacionalista español, reaccionario, facha, vetusto..., y no le falta razón; lo que le falta es vista e inteligencia para reconocerse a sí mismo. Si la gran V de la Diada hubiese tenido lugar en el Paseo de la Castellana, se habría hablado de puro fascismo. Pero no: Cuando a un excremento le ponemos nuestra bandera se convierte en un manjar, mientras que el manjar se torna excremento si le colocamos la bandera enemiga.  Pues eso: que lo más parecido a un nacionalista es otro nacionalista.

Ahora resulta que lo progre es <<esa reaccionaria y obscena ideología nacionalista que se está paseando por tierras catalanas como si fuera la estatua de la libertad, cuando sólo es el viejo y carcamal espectro del carlismo con rímel y polvorete>>. (6)

Pero... vamos a ver, señores. ¿No se han apercibido de lo parecidas que son la del bigote y la de la minifalda en los casos de corrupción? ¿Y en los recortes en educación y sanidad? ¿Y en la desiguadad entre ricos y pobres? ¿De verdad creen que hay tantas diferencias? Llevar minifalda también tiene sus riesgos e inconvenientes: Con facilidad se te ven las vergüenzas. Si la chica hubiera sido más recatada y vestido maxifalda, habría escondido las intimidades y no le hubiéramos visto los casos Pujol, Millet, Cataluña Caixa... Pero claro, ustedes no se coscan de estas cosas: la adormidera nacionalista los tiene obnubilados.

Y puestos a ser simples, uno puede barruntar que lo que quiere Cataluña es ser "agüita del río" y que España haga de "barquito velero" y así "por donde quiera te llevo". En realidad, la chica de la minifalda lo que prefiere es irse, pero quedándose. Es lo que hacen hoy estos jóvenes "progres y modernos" cuando se emancipan: se marchan del hogar familiar para hacer su vida a su antojo y sin control, pero regresan periódicamente a  que la mamá les lave la ropa, se la planche y les haga la comida. Y los padres aceptan esta situación por miedo a enfrentarse a los hijos, por lo que éstos usan ese miedo en su propio beneficio, ejerciendo un constante chantaje psicológico. En otras palabras: "Cataluña" quiere el estatus de los vascos, que es la independencia de hecho; quiere el privilegio de comerse las uvas de tres en tres, mientras los demás se las comen de dos en dos. Ya se sabe, el nacionalismo de base foral  y tradicionalista siempre juega a su cara o cruz particular: Cara, gano yo; cruz, pierdes tú. Este es el chupete que los mantiene calladitos o llorando por lo bajini.

Dicen que el "deseo de libertad de Cataluña" hace que ésta quiera ejercer el derecho de autodeterminación, conocido con el eufemismo de "derecho a decidir". Pues bien, un servidor, que es un amante de la libertad, desea que si Cataluña no la tiene, la pueda conseguir. Autodetermínense naciones, pueblos, ciudades... pero, por favor, háganlo sin necesidad de menospreciar al vecino; háganlo por amor a la libertad. Háganlo basándose en un concepto propio y positivo de sí mismos, fundamentado en sus logros, valores y proyectos, y no en un sentimiento de odio hacia España. Olvídense de los demás y céntrense en lo suyo, que para ser guapo no es necesario que el otro sea feo. La belleza es un valor en sí mismo.

En fin, que España es el pasado y "la Cataluña" independiente, el futuro. Por ello la minifaldera  asegura que "seremos la Suiza del sur de Europa: los que nos han gobernado (ERC) y gobiernan hoy (CiU) de forma nefasta lo harán de forma excelente una vez independientes, ayudados por las CUP, de estética e ideologí­a tí­picamente suizas. Ah, y por supuesto no habrá corrupción, eso es de españoles. ¡Habrase visto tal cosa en un oasis como el nuestro!".Pero como siempre tiene que haber algún aguafiestas, no faltarán los escépticos que piensen que, tras la independencia, pueden encontrase con los mismos gobernantes de antes - o peores -  igual de corruptos, o igual de tontos, y además clarísimos inconvenientes de todo tipo, y sin nadie a quien echarle la culpa.
Para concluir, quiero decirle a estos cebollinos que  españoles y catalanes, mapuches e indochinos... andorranos y armenios, insulindios y canadienses..., todos, somos una raza de monos que vivimos  en un  pequeño planeta, al calor de una mediana estrella y en un diminuto lugar del Universo. Nadie es superior a nadie. Nacer en un sitio u otro es una casualidad, pero ser "corto de luces" es una desgracia. Y desgracia es también tener que aguantar que estos beocios te llamen facha por ser contrario al privilegio y defender la igualdad entre las personas.
¡Ahhhh! Por cierto, "Escolta, Catalunya": Yo sí pertenezco a esa clase de españoles que duermen la siesta(7); a esa clase de españoles que te enriquecen comprándote tus productos. No está bien que desprecies, insultes y denigres a tus clientes; podríamos enfadarnos y cambiar de tienda, haciendo las compras en otro sitio.



(1) Utilizo el término fascismo, en sentido amplio, para referirme a cualquier forma de totalitarismo; es decir, en la acepción del DRAE:  Fascismo.Movimiento político y social de carácter totalitario.

(2) Cuando menciono a Cataluña, me refiero a "la Cataluña nacionalista".


(3) Entrevista a Albert Pla. El Mundo, 29-01-2014.


(4) La Vanguardia, 8-03-2014.Barcelona.

(5) The Huffington Post, 16-12-2013.


(6) Antonio Robles en Crónica Global.

(7) Artur Mas dijo en EEUU: “Nosotros no pertenecemos a esa clase de españoles que duerme la siesta”.